Cómo salvar artículos electrónicos de derrames o suciedad

En fechas donde la celebración es protagonista, te damos consejos para recuperar del desastre nuestros más queridos dispositivos.

En Chile, se acercan las fiesta patrias, sinónimo de muchas celebraciones donde el alcohol será protagonista. Seamos sinceros: tanto como nosotros, corren peligro también nuestros gadgets tecnológicos, como teléfonos móviles y periféricos del PC.

Porque no faltará la ocasión cuando nuestro DJ interno salga a la luz durante estas fiestas y accidentalmente, un vaso de brebaje mágico caiga sobre nuestro teclado. O peor aún: si por accidente involuntario, el teléfono cae a la taza del baño en busca de nuevos horizontes.

En todos los casos, estamos frente a una desgracia que sólo a veces puede tener un final feliz. Porque claro, generalmente los artículos electrónicos tienen poca resistencia a los accidentes húmedos, sin embargo, hay algunos consejos que podemos seguir para subir nuestras probabilidades de éxito en el rescate de aquel artefacto dañado.

Se cayó el teléfono al "agua"

En la oficina discutíamos qué era mejor: si le caía agua o alcohol al teléfono. Convenimos, por nuestra propia paz mental y sin ninguna base científica, que es mejor que un poco de vodka o pisco cayera sobre nuestros dispositivos, porque a diferencia del agua, eran líquidos más volátiles y por ende, se secarían más rápido de entre las entrañas del equipo.

No tenemos idea si esto es cierto en la práctica, pero sí sabemos que durante estas fiestas vamos a beber en el siguiente orden --de menos a más--: agua, jugo, cerveza, vino, pisco, vodka, aguardiente. Un sacrificio necesario por el bien de nuestros teléfonos.

Pero hablando en serio, es poco lo que se puede hacer en caso de derrames sobre un gadget electrónico. En caso que ocurra, los consejos para seguir en orden son:

  1. Antes que todo,  y si disponemos de las facultades físicas para aquello, sacar el móvil del agua lo antes posible.
  2. Luego, retirar la batería o fuente de energía. Electricidad y líquidos no son una buena mezcla.
  3. Saca tu tarjeta SIM y microSD, si es que tiene. Porque si vamos a perder el teléfono, que al menos se salven los contactos e información interna.
  4. NO SACUDAS EL EQUIPO. La idea es tratar que el agua no llegue a la placa interna donde está el procesador y circuitos expuestos.
  5. Desarma lo más posible tu equipo durante los primeros minutos. Acá no hablamos de tomar un destornillador (¿o atornillador?) y sacar todo, sino que simplemente retirar lo más posible para reducir la cantidad de espacios donde se hayan formado bolsas llenas de agua, que sigan escurriendo internamente al equipo de líquidos. Carcasas de colores y todo eso fuera.
  6. Limpia con un toalla absorbente o una aspiradora si es posible. Por ningún motivo una secadora o algo que sople: como dijimos, la idea es sacar el agua, no meterla dentro.
  7. A secar bien: si tenemos tiempo, llena un plato con arroz y deja el teléfono allí unas 12 o 24 horas. Eso mismo bajo la luz del sol es mejor aún.
  8. Por primera vez en todo el proceso, ponle la batería. ¿Funciona? Ojalá, y si es que no, aún tenemos una última opción: ahora sí tomar el destornillador, desarmar lo más posible el equipo y con un paño o tela que no deje restos, limpiar con alcohol isopropílico. Esto es más complicado, pero cuando ya está todo perdido, peor es nada.

Para limpiar el teclado

Uno de los periféricos que más suciedad acumulan son los teclados de computadoras tradicionales. Toda clase de objetos pueden caer y estorbar el desplazamiento adecuado de los botones, lo que a menudo resulta en que éstos se queden pegados y tengamos problemas para tipear correctamente.

Esto por lo bajo, porque a veces, derechamente dejan de funcionar. Reemplazar un teclado genérico no es tan terrible, ya que los precios son bajos. Pero en fechas rodeadas de celebraciones el dinero es más valioso que nunca y si podemos rescatar el periférico, mejor.

  1. Dalo vuelta y golpéalo en la base para que caigan los trozos grandes de comida.
  2. Utiliza alcohol o algún líquido volátil para humedecer un paño suave y limpiar la superficie del teclado.
  3. Si no es suficiente, la última opción siempre es sacar las teclas y limpiar abajo. Acá debemos considerar qué tipo de teclado tenemos, y si nos permite hacer esto. Porque en la mayoría de los casos, basta con utilizar un objeto delgado y firme para hacer palanca entre los espacios de las teclas y levantarlas para que salgan. Sin embargo, arriesgamos romper alguna pieza si es que el periférico no está diseñado para esto, algo que sucede en casi todos los teclados para notebooks y portátiles.
  4. Una vez desarmado, sumergir las teclas en agua con jabón para soltar la suciedad.
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