06:30: suena el celular, es hora de levantarse. Miro el teléfono, y pienso "hmmm, es temprano, si manejo un poco más rápido, puedo recuperar el tiempo que duerma ahora".
07:45: los 5 minutos adicionales de sueño se alargaron un poquito, no sé cómo, así que a ducharse rápido mierda
08:35: vamos llegando a la escuela 1, comuna 1 con mi amigo/vecino/colega, y empezamos el show de explicar para qué estamos allá, y empezamos a trabajar. Nos ofrecen un café.
10:00: escuela 2, comuna 1 mismo espectáculo. Empieza a aparecer el maldito sol.
11:40: escuela 3, comuna 2, donde nos encontramos con un cacho que nos estresa, porque tenemos que tratar de solucionarlo respetando las normas exigidas y dejando al profesor/director/sostenedor contentos y satisfechos con los cambios. Nos dan las gracias, pero a pesar de los 30°, no nos dan ni un vaso de agua.
13:40: escuela 4, comuna 3. Ya estamos un tanto aburridos, no hemos comido nada aún, la paciencia se agota. Pero la pega llama, y hay que
'echarle pa' delante'. Las metas no se cumplen solas.
15:40: escuela 5, comuna 3. Aparece otro cacho, pero es por una tontera, con un director que insiste en algo que no podemos aprobar, y después de mucho rato y dolores de cabeza, finalmente lo hacemos entender, dejándole en claro que su antojo no es necesariamente lo mejor, y que si bien no somos
Maude Flanders, nosotros sí tenemos que pensar en los niños.
17:30: escuela 5, comuna 3. Al fin una escuela donde entienden el proyecto al revés y al derecho, e hicieron todo lo que debían hacer y todo se mueve sobre rieles. Seguimos sin almorzar, y empieza a notarse, pero aquí al menos nos ofrecen una bebida con galletas.
19:00: escuela 6, comuna 3. Podemos trabajar tranquilos, con gente que entiende el cuento, y que si bien preferirían otra cosa, saben que en último caso hay que respetar las reglas del juego y que todo es para y por los niños. Suena lindo, eh?
21:00: estamos de vuelta en casa,
tomando choca, analizando y optimizando los tiempos y recorridos del siguiente día. Seguimos tirando la talla, pues estamos reventados y necesitamos de algún modo relajarnos y sacar fuerzas para el día que se viene.
De escuela en escuela, manejo rápido, quizás muy rápido, incluso peligrosamente rápido, pues por algún motivo siempre estamos atrasados. Vamos conversando, y tratando de reirnos de cualquier cosa, porque de otra forma, nos agarraríamos a combos.
Comemos algo por aquí, otra cosa por allá. Cuando el día se va dando de buena forma, nos alcanza el tiempo para almorzar, por ejemplo, en el Cevasco. Si no, a aguantar con cualquier lesera que podamos encontrar en algún negocio fuera de una escuela se ha dicho.
Los últimos 3 meses han sido iguales, lo que ha variado es que algunos días salimos a las 06:30, y llegamos a las 23:00-00:00 a la casa, para salir a las 07:00 al día siguiente y volver a llegar a las 23:00-00:00. Otros días tenemos que viajar más lejos, o visitar menos escuelas, o concentrarnos más en algunas que sabemos que serán cachos más o menos grandes.
Mi pega en particular no depende de que se cumplan o no las metas, pero sí la de mi amigo/vecino/colega. Por eso, me esfuerzo para que le vaya bien. Además, para que estamos con cosas, si yo trabajo harto, gano más, pero extrañamente ese no es el motivo principal que hace que me levante a diario.
Desde que estoy trabajando en esto, siempre he tenido que cumplir metas, y cuotas mensuales y toda la vaina, pero ahora, que no han sido sólo mis metas, es cuando más me he esforzado. Después de todo, el concepto
equipo del que tanto reniego, parece que lo tengo más interiorizado de lo que creía.
Ahora, estoy empezando a notar mi cansancio. Y darme cuenta de ello, más me agota.
El miércoles pasado por ejemplo, salí de la casa a las 10:00, porque a pesar de haber puesto la alarma, de que me llamaron al celular, de que se encendió el TV y empezó a sonar fuerte, no desperté. El jueves, similar historia, pero salí a las 10:30.
Lo único bueno de todo, si se le puede decir así, es que como me cambié de casa, ya no veo a mi polola a diario. Suena feo, pero menos mal que nos estamos viendo sólo los fines de semana. La verdad ni yo me aguanto así de cansado, así que pasaríamos peleando y sería un peso más, y creo que no sería fácil de llevar. Y no sería justo que ella pagara los platos rotos por un día de mierda, así que como nos vemos poquito, lo pasamos mejor y hasta siento que estamos pololeando más, pues tenemos que aprovechar mejor el tiempo
Sé que mi amigo/vecino/colega agradece que me esfuerce por ayudarle a cumplir sus metas. Mi cuenta corriente agradece los morlacos que le están llegando. Mi polola agradece que no descargue en ella las rabias que paso en el día. Yo agradezco estos 3 meses, porque me di cuenta de que cuando hay que aperrar y demostrar que puedo cumplir las metas que me asignan por muy groseras que se vean, no sólo las cumplo, sino que trabajo más de lo esperado.
En fin, creo vale la pena. Aunque ahora lo único que quiero es que las 6 semanas que faltan para las vacaciones pasen rápido para poder descansar como la gente.
danlher