Hoy me tocó tomar una de las decisiones más difíciles que he enfrentado en la pega. Como Gerente de Operaciones de Betazeta todos los equipos periodísticos de todos los sitios dependen de mí, y desde esa posición me enteré de que en nuestro sitio Ferplei.com iban a publicar una lista con los nombres de 200 periodistas deportivos revelando el equipo de fútbol de sus amores.
El tema se anticipaba complicado, era evidente que sacarìa ronchas porque a muchos periodistas deportivos les da pudor revelar de qué equipo son hinchas. Algunos dicen que "son de la selección", otros que les gusta sólo el Barcelona o el Milan, y están los que dicen que son hinchas de Quintero Unido o River Cautìn. Son tres evasivas para no mojarse el potito.
Ahora bien, sabiendo que serìa conflictivo, no hice que se abortara el artìculo. Creo que la libertad de prensa es la más importante de todas y tiene que empezar por la prensa misma. A todos nos gusta un equipo más que otros. Nadie dice que eso nuble nuestro juicio o comprometa el profesionalismo, pero negarlo es como negar la niña que te gusta, tu plato preferido o la canción que terminas cantando cuando tomas unos tragos con los amigos.
Por supuesto que quedó la escoba. Periodistas de las radios y la TV llamando a la oficina para pedir que quitáramos su nombre. Otros para amenazar y otros para corregir. En los comentarios algunos aplaudìan, otros corregían: "Se equivocaron, Aldo es de San Luis" decía uno. "Se equivocaron, Aldo es de Unión" decía otro. Claramente todos quisieron aportar con sus correcciones con mayor o menor dosis e exactitud.
Entre medio, la noticia la retwittearon desde Mauricio Bustamante hasta el "Reportero Pop", llovieron los DM ofreciendo demandas. A uno de los periodistas de Ferplei (no el que publicó el reportaje) lo llamaron de una pega anterior y le dijeron de todo por teléfono, el tipo quedó muy achacado.
En algún momento me pregunté si la habíamos cagado. Si habíamos traspasado un tabú que no debía romperse. Pero al mismo tiempo vi gente, tanto lectores como periodistas diciendo que estaba bien. Que había que desmitificar eso de la perfecta imparcialidad de los periodistas. Y de entre los periodistas más de uno dijo: no me aproblema que se revele mi equipo, yo nunca he tradado de negarlo.
No entiendo a los periodistas. Y de entre los periodistas, creo que los que menos entiendo es a los periodistas deportivos. No manejo sus claves, los veo como una cofradía. Por lo mismo no anticipé la avalancha que se venía, ni tampoco quise corregir el reportaje cuando le encontré lo que yo juzgaba un error, porque respeto la autonomía de los editores, y porque en realidad son periodistas deportivos y manejan datos que yo no. Yo juraba que don Pedro Carcuro era de la U, igual que sus hijos Giovanni y mi
gran amigo Franco, que en paz descanse. En el reportaje dice que es de Audax. Bueno, y si es tano o chuncho, ¿Por qué clase de pacto secreto el lector o televidente no debe enterarse?
Quién sabe. A lo mejor en otra escala muy distinta Julian Assange también piensa, a veces "a lo mejor la cagué". Pero estos mismos periodistas que hoy ofrecen demandas son los que en radios y diarios se han llenado la boca defendiendo a Wikileaks. También son los mismos que pusieron en portada a Chupete Suazo campeón en México para no poner a la Católica (que es mi equipo y nunca lo he negado). A lo mejor para los chicos de Ferplei es terrible que sus pares nunca los perdonarán. A mí eso no me importa tanto. No soy de esa cofradía. Me basta con creer y seguir creyendo que habría sido cobarte y timorato ordenar que abortaran el reportaje. Aunque sea farándula. Aunque sea una huevá. Si, al fin y al cabo, en este país casi todo es una huevá que no le importa a nadie más que a nosotros.
Ah, bueno, y este es el link:
Ferplei Fin al secreto: Los equipos de fútbol de 200 periodistas deportivos chilenos