Independientemente de la ortografía
El congreso iraní está debatiendo una ley que sancionará con la pena de muerte a
los que promuevan la corrupción, la prostitución y la apostasia en internet. En un país integrista en donde el estado es además jefe de la iglesia chiita, hablar contra el gobierno constituye apostasia de por sí.
Si a lo anterior agregamos que el parlamento iraní no es lo que se dice contrario al poder ejecutivo sino más bien títere del mismo, tenemos que la ley viene a firme sí o sí en poco tiempo, por lo que Irán dejará chico a China como el país más represor para con los opositores que se atrevan a escribir sus ideas en Internet.
Yo más allá de pensar, para mis adentros

nunca pensaría en que un blogger deba morir. A lo mejor eso significa que me iré al cielo porque no soy tan malo como la gente mala de Irán. A lo mejor no significa nada, pero en cuanto a los bloggers de Irán, nadie sabe si se quedan o se Irán. Suerte con eso muchachos.
Fuente:
Comitee to Protect Bloggers